Vih en Bebés y niños

El interés en la población pediátrica con VIH/SIDA es relativamente reciente, porque el número de casos al inicio de la epidemia era muy reducido.Los bebés con el VIH/SIDA, a menudo presentan un mayor número de problemas de salud, desarrollan dificultades mentales y enfermedades propias de la niñez más severas. Cuidar un niño con el VIH no significa ignorar los cuidados de tu propia salud. Recuerda que es igualmente importante que asegurarle a tu hijo una vida sana y feliz, contar con una madre o padre saludable.
Al momento del nacimiento y hasta los 18 meses de edad aproximadamente, los hijos de padres con el VIH, pueden tener una prueba positiva de anticuerpos contra el VIH sin que esto sea necesariamente sinónimo de infección. Debido a la importancia de saber lo antes posible si un recién nacido está o no infectado, se han buscado diversas alternativas que permitan el diagnóstico de infección por VIH antes de los 18 meses de edad.

Parámetros guias para el diagnóstico de infección por el VIH en niños
•Sospecha de la infección, basada en datos epidemiológicos o en el estado clínico del niño
•Pruebas serológicas (ELISA) e inmunoelectrotransferencia (Western Blot). Detección de antígeno viral p24, reacción en cadena de la Polimerasa (PCR) y cultivo viral
•En niños menores de 18 meses de edad, nacidos de madres infectadas y asintomáticos no es posible establecer el diagnóstico de infección por VIH por métodos convencionales. En estos casos, se utiliza la PCR y el cultivo viral. Con estas pruebas el diagnóstico puede establecerse en 30% a 50% de los niños en el primer mes de vida postnatal y en aproximadamente 95% de los niños entre los 3 y 6 meses de edad. La prueba para la determinación de antígeno p24 es menos sensible que las dos anteriores, especialmente si hay niveles de anticuerpos anti VIH elevados. Sin embargo, si se realiza junto con la prueba de la PCR y el cultivo viral, la sensibilidad y especificidad se incrementan para el diagnóstico de infección por VIH
•En niños mayores de 18 meses se utilizan las mismas pruebas que en el adulto para establecer el diagnóstico, ELISA y Western Blot
•Se considera que un niño cursa con serorreversión y no está infectado por el VIH si los anticuerpos contra el VIH empiezan a ser negativos después de los 6 meses de edad.

Tratamiento
La infección por VIH es tratable, si se tiene como objetivo mejorar la calidad de vida. En estas personas se requieren los cuidados que se tienen con un niño normal, en lo que se refiere a consultas para vigilar el crecimiento y desarrollo, como calendario de vacunas.
En los niños con el VIH que reciben tratamiento solo con AZT al inicio de los síntomas, el promedio de sobrevida es de 7 a 8 años.
En los niños que no reciben tratamiento (antirretroviral y profiláctico) la sintomatología ocurre en promedio a los 8 meses y la sobrevida en promedio en niños con complicaciones mínimas al diagnóstico de SIDA es de 5 años y cuando presentan complicaciones graves es de 9 meses. El grado de progresión de la enfermedad está relacionado con la gravedad de la enfermedad materna al momento del parto.

Medidas Generales
El tratamiento de los niños con el VIH debe de ser con participación de diversos profesionales de la salud: médicos, enfermeras, trabajadoras sociales, psicólogos y nutricionistas entre otros. Dado el síndrome de desgaste con el que cursan y las infecciones de repetición, incluyendo la diarrea persistente, es muy importante el apoyo nutricional. Cuando la alimentación enteral es imposible o ineficaz, la alimentación parenteral constituye una alternativa.

Tratamiento Específico
El tratamiento antirretroviral rutinario no está indicado a niños asintomáticos con un estado inmune normal. Está indicado a niños que tengan evidencia de inmunodeficiencia (disminución de CD4) o criterios clínicos asociados al VIH, independientemente de la cuenta de CD4

Criterios Clínicos para tratamiento antirretroviral en niños
•Infección que defina SIDA
•Síndrome de desgaste o detención del crecimiento
•Encefalopatía progresiva atribuible a VIH
•Cáncer asociado a VIH
•Dos o más episodios de Septicemia o Meningitis
•Trombocitopenia (plaquetas <75.000/mm3 en dos ó más ocasiones en un periodo de dos semanas)
•Hipogamaglobulinemia.

Criterios Clínicos (posibles indicaciones, valoración del médico tratante)
Neumonitis intersticial linfoidea y/o Parotiditis, Esplenomegalia
Candidiasis oral (que persiste más de 1 mes o recurrente a pesar del tratamiento)
Diarrea inexplicable o persistente (3 evacuaciones al día por 2 semanas) o recurrente (más de 2 episodios con deshidratación en 2 meses)
Cardiomiopatía sintomática
Síndrome Nefrótico
aumento de las Transaminasas 5 veces por arriba de lo normal
infección bacteriana crónica, más de 2 episodios de Herpes Simplex o Varicela Zoster en un año
Neutropenia (>750/ml3) o Anemia (Hb corregida para la edad) en 2 ocasiones en una semana.

Tratamiento Antirretroviral
De los fármacos disponibles para la terapia antirretroviral específica que han sido aprobados para uso pediátrico, los más utilizados son: AZT y ddI en terapia combinada. Existen tratamientos alternativos como el ddC y otros que aun están en ensayos clínicos en niños como: ddC, d4t, 3TC e Inhibidores de la Proteasa.
No se recomienda el uso de AZT en forma continua como monoterapia por el aumento in vitro de resistencias a los antirretrovirales, además se asocia con el deterioro clínico.
Los efectos benéficos del AZT son los siguientes: disminuye transitoriamente los niveles plasmáticos del ARN VIH, aumenta las células T circulantes, disminuye el número de infecciones oportunistas, produce un incremento pondoestatural, mejora la función neurológica y prolonga la sobrevida.
En niños con síntomas entre leves y moderados (Neumonía Interstical Linfoide, hepatitis, Cardiomiopatía, síndrome nefrótico, Neutropenia, Trombocitopenia, Anemia Hemolítica, Herpes Zoster, estomatitis recurrente por herpes, diarrea recurrente o crónica, Parotiditis, Hepato Esplenomegalia, infecciones bacterianas no graves, recurrentes) se plantea la posibilidad de reducir las dosis.

El ddI se ha utilizado como monoterapia en lugar del AZT y en combinación con esta última. Puede disminuir la actividad viral transitoriamente, aumentar la cuenta de las células CD4 y retrasar la progresión de la enfermedad.

Tratamiento de las Infecciones Bacterianas
Ante la sospecha de una infección bacteriana o micótica, se debe iniciar tratamiento temprano contra los gérmenes habituales de la edad en niños no inmunocomprometidos.
Los agentes patógenos más frecuentes causantes de infecciones intercurrentes son: Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, Salmonella sp., Staphylococcus aureus y Estafilococo coagulasa negativo. En niños con catéteres intravasculares cabe considerar además a Pseudomonas sp. y Cándida sp.

Cuidados en el recién nacido de madre con el VIH
•Las mujeres con el VIH deberán abstenerse de amamantar a sus hijos
•Esterilizar bien los chupetes y mamaderas
•Lavarse las manos antes y después de lavar al bebé

Cuidar a un niño enfermo no debe hacer olvidar a la madre su propia salud.

Síntomas y Alteraciones Clínicas en los bebes y niños con el VIH

Más frecuentes
•Retardo del crecimiento
•Enfermedades pulmonares
•Linfadenopatía, inflamación de los ganglios linfáticos
•Hepatoesplenomegalia
•Candidiasis oral persistente
•Diarrea crónica o recurrente
•Retardo del desarrollo
•Encefalopatía
•Microcefalia
•Infecciones bacterianas y virales recurrentes

Menos frecuentes
•Infecciones oportunistas
•Trombocitopenia
•Hepatitis
•Cardiomiopatía
•Nefropatía
•Parotiditis
•Dismorfología y Embriopatía por VIH
•Sarcoma de Kaposi
•Linfoma de células B
•Estómago inflamado
•Irritaciones de la piel con comezón
•No aumenta de peso
•No puede realizar actividades que pueden hacer los niños sanos de la misma edad (sentarse solos, gatear, caminar)
•Mal humor, irritabilidad y llorar constantemente

Habla con tu médico sobre cualquier síntoma o cambio que observes en el niño

Vacunas
Los niños con infección por VIH deben de recibir todas las vacunas que tendría un niño normal de la misma edad (incluyendo la de sarampión). Las excepciones serían la inmunización antipoliomelitis de virus vivos atenuados (Sabin), la cual debe ser sustituida por una de virus muertos (Salk). En el niño con el VIH se debe de evitar el contacto con niños que hayan recibido la vacuna Sabin en las últimas dos semanas. La vacuna de BCG esta indicada sólo si está asintomático. Es indispensable la vacunación contra H. infuenzae a partir de los dos meses de edad y contra Neumococo después de los dos años de edad, por la gran frecuencia de estos gérmenes en los niños con SIDA.
Evita el contagio de enfermedades comunes, algunas no se pueden prevenir con vacunas. Estas incluyen las infecciones por bacterias y virus que causan llagas y algunos tipos de gripe o influenza que pueden debilitarlo y hacerle más difícil combatir otras enfermedades. Mantenlo alejado de personas enfermas y dile al médico si crees que ha estado expuesto o en contacto con alguien que padece de tuberculosis u otras infecciones.

Recomendaciones para el cuidado diario
•Cuídate bien para así poder cuidar a tu niño
•Lávate las manos frecuentemente y enséñale a hacerlo en cuanto sea capaz
•No lo dejes estar en contacto con desechos humanos o de animales
•Enseña buenos hábitos de limpieza
•Cepíllale los dientes, hasta que pueda hacerlo solo
•Llévalo al dentista dos veces al año. Pide que te ayuden a enseñarle a cuidar su boca. Uno de los primeros síntomas son las heridas en la boca, en cada visita al médico pide que le revisen la boca
•El niño necesita estar bien alimentado para crecer y combatir infecciones. En el caso que exista un retraso en el crecimiento, consúltalo con el pediatra. Una buena alimentación les ayudará a ambos a estar fuertes y tener energía. El médico te puede indicar cuáles son los mejores alimentos.
•Hacer ejercicio regularmente les ayudará a mantener la fuerza. La mayoría de los niños que padecen del virus son activos. Sin embargo, a algunos se les tiene que animar a hacer ejercicio (si es posible, al aire libre y bajo el sol)
•Los niños necesitan descanso. El sueño les dará la energía necesaria para el día siguiente; especialmente si van a una guardería infantil o a la escuela.
•Juega, habla y abrázalo mucho. Pasar mucho tiempo con el, te ayudará a notar los problemas que le tienes que reportar al médico
•Dale los medicamentos correctamente y a tiempo. No permitas que el niño tome otros medicamentos, alcohol, o drogas ilegales. El médico te puede enseñar cómo sostener al bebé y a usar goteros o jeringas correctamente
•Dale una vida normal. Jugar con otros niños en su casa o en el vecindario es bueno . No existe peligro para él o sus amiguitos. El virus no se contagia en el juego y el contacto casual con amigos

Obsérvalo cuidadosamente y reporta cualquiera de estos síntomas: fiebre, tos, problemas para respirar o respiración acelerada, pérdida de apetito o que no aumente de peso, manchas blancas o heridas en la boca, irritación causada por el pañal y que no se mejora, sangre en el pañal o en el excremento, diarrea, vómito, si ha estado en contacto con alguien que tiene varicela, paperas, tuberculosis y otras enfermedades contagiosas.

Atención Médica
Tu niño puede mantenerse sano y fuerte por mucho tiempo, por seguridad deben hacerle exámenes que monitoreen el estado de su sistema inmunológico. Este examen indica el número y porcentaje de células y ayudará al médico a decidir que medicamento es necesario dar para retardar el avance del VIH.
Probablemente tu niño necesitará más medicamentos para combatir otras enfermedades "oportunistas" que le pueden atacar aprovechándose de la debilidad de su sistema inmunológico. Estos tratamientos son fuertes y pueden causarle problemas. Obsérvalo para reportar los efectos secundarios tales como: problemas para dormir, dolores de cabeza, vómito, dolor de músculos o del estómago, adormecimiento en las manos o pies, o hiperactividad.
El médico hará exámenes de sangre regularmente para evaluar la resistencia del niño contra las infecciones. Habla con él sobre otros exámenes y tratamientos que pudiera necesitar incluyendo:
•Nuevos medicamentos y vacunas contra el VIH
•Rayos x especiales y otros estudios para evaluar el crecimiento, el desarrollo, y el funcionamiento del sistema nervioso
•Alimentos y leches de fórmula especiales
•Terapia física, ocupacional o del lenguaje

Recomendaciones para darle medicamentos a tu bebé
Dar medicamentos no es una tarea difícil. Simplemente sigue los siguientes pasos:
•Prepara los medicamentos y elementos que necesitarás y colócalos en una mesa al alcance de tu mano
•Recuesta al niño en tus piernas (como si lo fueras a amamantar), sosteniéndolo con la mano izquierda
•El bracito derecho ha quedado bajo tu brazo y detrás de tu espalda. Sostén el otro brazo con tu mano izquierda
•Detén con firmeza entre tu pecho y el brazo izquierdo la cabeza y el hombro del niño, reclínele la cabecita un poco hacia atrás
•Poco a poco, anda colocando la medicina en la parte interior izquierda de la mejilla del bebé, hacia atrás de la lengua. Al bebé le será muy difícil escupir la medicina si se la das así
•Mantenle la boquita cerrada y enderézalo hasta que se trague la medicina

Otros consejos
•Para los medicamentos líquidos dale la medicina con un gotero o una jeringa de plástico
•Mezcla el medicamento con la comida y dáselo con la cuchara
•Después de tomar la medicina dale premios como jugo o agua, para eliminar el sabor de la medicina

Decirle a otras personas que tu niño tiene el VIH
Beneficios:
•Más apoyo y ayuda de familiares y amigos
•Mejores beneficios de salud y capacitación
•Crear más aceptación de esta enfermedad

Desventajas:
•Rechazo de la familia, amigos, guarderías infantiles, escuelas y vecinos
•Cambios en los beneficios del seguro de la salud

Es importante considerar que, a pesar que hay desventajas, hablar sobre el hecho que tu hijo tiene el VIH puede ser útil en muchos aspectos. Te puede ayudar a responder a las necesidades del niño y solicitar otros tipos de ayuda y servicios, empezar a preparar los detalles de su cuidado y de tu familia para el futuro.
El médico, la enfermera, el trabajador social y otros miembros del grupo de cuidado, te pueden ayudar a decidir cuándo compartir esta información.

Las personas a quienes probablemente les querrás contar son:
•Al niño, si ya es lo suficientemente grande para comprender la situación
•Miembros de la familia
•Niñeras o empleados de la guardería infantil
•Maestros, compañeros de clase, y otros en la escuela
•Profesionales de salud que trabajan con el niño o la familia, como el médico de cabecera, el dentista, las enfermeras, los trabajadores sociales, los consejeros de nutrición, etc.

Por requisito de ley, el médico probablemente deberá reportar la enfermedad al departamento de salud del estado. Habla con el sobre estas leyes, la confidencialidad, y los exámenes para detectar la enfermedad donde no se usa el nombre de la persona.

Hablar con tu Hijo sobre la Infección del VIH
Es importante que tomes en cuenta la edad, probablemente a los 5 años ya podrán entender la situación. La manera en que hables también depende de si el VIH lo tiene desde que era un bebé, o si se lo acaban de diagnosticar.

Niños Pequeños
Los niños que han padecido siempre la enfermedad, saben mucho sobre lo que es tenerla. Ya habrán tenido muchas citas con médicos y les habrán sacado sangre y dado inyecciones. Tomar medicamentos probablemente ya es algo rutinario, quizás hasta sepan el nombre de la enfermedad. Se conforman con saber poco. Puedes dar explicaciones simples y cortas a la mayoría de las preguntas que te hagan.

Niños de edad Escolar
Los niños un poco mayores ya entienden más. Es importante dar la información correcta y ser honesto con sus emociones. De otra forma, puede recibir la información incorrecta de otra persona.
Un niño mayor que tiene problemas al afrontar la enfermedad puede: tener dificultad para dormir, alejarse de amigos y familiares, deprimirse y estar triste, tener problemas en la escuela.
Los niños pequeños pueden también tener los mismos problemas que un adulto. El médico u otro especialista que sepa de la infección, te puede ayudar a reconocer los cambios en su comportamiento.

Adolescentes
Los adolescentes de 12 a 18 años de edad que han adquirido el VIH recientemente, pueden sentir y expresar muchas de las mismas emociones que tienen los adultos. Sienten emociones como: no creerlo, miedo, tristeza, depresión y también pueden comportarse como niños pequeños.

Aprender sobre el VIH y el SIDA te ayudará a hablar con él.

Es importante hablar con los adolescentes sobre el VIH, la protección con preservativos durante las relaciones sexuales y sobre los peligros de compartir agujas o jeringas para inyectarse drogas.
Te será difícil permanecer calmado y neutral cuando hables sobre estos temas. Probablemente te ayude concertar una cita para que tu hijo hable con un consejero especialista en VIH/SIDA que sepa tratar adolescentes. Habla con su médico para ver si puede recomendar a alguien.
Hablar abiertamente y con cariño ayuda a aliviar el temor que pueda tener de ser rechazado por su familia y amigos. Tu y él pueden decidir juntos a quiénes le quieren contar y cuándo hacerlo.

Convivencia
Es muy importante no discriminar al niño con el VIH e integrarlo en la familia y en la sociedad. Tiene que sentirse apoyado.

Escolarización
Los niños con el VIH, excepto por prescripción médica, pueden y deben acudir a los centros escolares y tener relaciones sociales normales. La confidencialidad debe estar asegurada. El colegio estará informado con el consentimiento de los padres o tutores. Solo conocerán esta situación, el director y los profesores a cargo del niño.

Preguntas frecuentes

¿Como puedo saber si mi bebé tiene el VIH?
En tu vientre, el niño comparte tu sangre. Si tu tienes el VIH, se lo puedes transmitir al niño durante el embarazo y también durante el parto.
Durante los primeros meses de vida, los exámenes de detección del virus probablemente indicarán que existe la infección. Esto sucede debido a que aún tiene en su cuerpo algo de tu sangre y los resultados no son definitivos. Después de algunos meses, el sistema del niño empieza a funcionar y entonces los exámenes de detección del virus ya darán resultados claros.
Durante los dos primeros años de vida se debe hacer el examen de detección cada 2 ó 3 meses, hasta que el sistema del niño madure. Después de los dos años, un solo examen de sangre dará los resultados definitivos en cuanto a la infección del VIH.

¿Que le sucederá a mi Bebé?
Algunos se pueden enfermar durante el primer año de vida, otros se mantendrán sanos por muchos años. Los controles médicos y exámenes de sangre regulares permitirán vigilar la condición del niño y decidir si es necesario darle medicamentos especiales.

¿Cómo puedo mantener sano a mi Niño?
Es importante tener cuidado médico en cuanto te enteres que tu niño tiene el virus. A pesar de que hasta la fecha no existe una cura para la enfermedad, hay cosas que puedes hacer para mantenerlo lo más sano posible.
La madre o la persona que cuida a un niño debe aprender sobre el VIH. Puede prevenir muchas enfermedades si hace lo siguiente:
•Manten tu casa limpia, y asegúrate que no hayan cosas o lugares que pudieran ponerlo en peligro
•Observa y escúchalo cuidadosamente
•Avisa al médico de cualquier comportamiento o síntoma fuera de lo normal
•Coopera con el médico para desarrollar un plan de atención adecuado para el niño
•Asegúrate que reciba todas sus vacunas y vacunas de refuerzo
•Mantente optimista, tener esperanza es importante

Continuamente se desarrollan nuevos medicamentos y tratamientos contra el VIH, cada vez que lo lleves al médico, pregunta sobre nuevos tratamientos.


Agrupación de Personas, Amigos y Familiares que viven y/o trabajan con el vihsida en Chile



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martes, 9 mayo 2017
Última modificación: Mayo 2017
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